El mayor error al fijar precios de venta es usar solo el precio del proveedor. El coste de verdad es el landed cost: lo que te cuesta cada unidad puesta en tu almacén, con todos los gastos incluidos. Si no lo calculas, puedes estar vendiendo a pérdida sin saberlo.
Qué incluye el landed cost
- ✓Valor de la mercancía (FOB) que pagas al proveedor.
- ✓Flete internacional hasta el puerto de destino.
- ✓Seguro de la carga (si lo contratas).
- ✓Aranceles de aduana (según la partida arancelaria del producto).
- ✓IVA de importación (21% en España sobre la base imponible).
- ✓Gastos en destino: despacho, transporte interior, manipulación.
Cómo se calcula la base de aduana
El arancel se aplica sobre el valor en aduana (normalmente valor de la mercancía + flete + seguro hasta destino). El IVA se aplica sobre esa base más el propio arancel. Por eso un flete más alto no solo te cuesta el flete: también sube aranceles e IVA.
Del coste total al coste por unidad
Suma todo el landed cost y divídelo entre las unidades del pedido. Ese coste por unidad es el número con el que debes calcular tu precio de venta y tu margen, no el precio del proveedor.
Ejemplo
200 sillas a 78 € (15.600 €) + 2.650 € de flete + 320 € de otros + 1.240 € de arancel = 19.810 € de base. El coste por unidad puesto en almacén es ~99 €, no 78 €. Vender pensando en 78 € te comería el margen entero.