Casi todos los importadores tropiezan en las mismas piedras la primera vez. Te las adelantamos para que tu primer contenedor salga redondo.
1. Pagar el 100% por adelantado
Lo habitual y seguro es una señal (20-30%) y el resto contra copia del BL o antes del embarque. Pagar todo por adelantado a un proveedor nuevo es arriesgado.
2. Aceptar CIF sin comparar
El flete del proveedor suele llevar margen oculto y te ata a su transitaria. Pide también precio FOB y compara.
3. No calcular aranceles ni IVA antes de comprar
Descubrir el arancel (o un antidumping) cuando el contenedor ya está en el agua es un susto caro. Calcúlalo antes.
4. Olvidar los días libres
Si no sabes cuántos días libres tienes ni cuándo empiezan, pagarás demoras y almacenaje. Apunta la llegada y pon una alerta.
5. Documentación que no cuadra
Factura, packing list y BL deben coincidir. Las discrepancias retienen el contenedor en aduana.
6. No revisar la calidad antes del embarque
Una inspección pre-embarque (o pedir fotos/vídeos) evita recibir 800 unidades defectuosas sin remedio.
7. Fijar precio con el coste del proveedor
Tu coste real es el landed cost (con flete, aranceles e IVA), no el precio de fábrica. Calcula el coste por unidad puesto en almacén.